Más Fácil
Un mejor lavado
> No lave el coche bajo el Sol porque dejará rayas.
> Si le gusta llevar su carro siempre limpio para mantenerlo en buen estado, evite los centros de lavado a base de rodillos de cerdas, porque las cerdas de plástico rayan la carrocería. Es preferible elegir estaciones de lavado dotadas de chorro de agua a presión.
> Si lo va a hacer usted mismo, pruebe con una mezcla de agua y keroseno, a razón de una taza de keroseno por cubo de agua. Esta mezcla le ahorra tener que mojarlo primero y enjuagarlo después y, además, impide la formación de óxido.
> Al margen del peligro que representa para la conducción llevar las ventanillas del coche sucias, el efecto que produce es deplorable. Para limpiarlas humedezca una esponja, espolvoréela de bicarbonato sódico y frote con ella cristales, faros, cromados, etc.
> Si por casualidad hubiera insectos incrustados, sustituya la esponja por varias de esas bolsitas de malla plástica que suelen contener cebollas para limpiar las ventanillas.
> Procure lavar el coche a la sombra. Empiece por el techo, para seguir por el capó, la cubierta del portaequipajes, un costado, el frente, el costado restante y las ruedas.