Llega la Navidad y con ella los manjares y los excesos. Los mejores y más selectos alimentos pueblan las mesas de hogares y restaurantes durante las celebraciones más familiares, copiosas y tradicionales del año.
Llegan las fiestas navideñas y con ellas las copiosas comidas con familia y amigos. Los chefs proponen innovar en los menús y dejar de lado los platos típicos para sorprender a los comensales. ¿Qué le parecen unas tórtolas guisadas con cebolla o un morrillo de atún rojo con nueces? Atrévase a introducir la novedad en su cocina y no dude en congelar sus obras gastronómicas para poder compartir el máximo tiempo posible con su familia.
Pero si va a celebrar una cena de Navidad o de Fin de Año, en esta ocasión olvídese de preparar los tradicionales pavo, cordero y langostinos. Si quiere tener éxito, abandone el guión preestablecido y sorprenda a sus comensales con alimentos propios de la temporada e innovadoras mezclas.
Actualmente es más sencillo que antaño acceder a un sinfín de propuestas gastronómicas. Los platos que antiguamente eran privilegio de pocos, hoy pueden encontrarse incluso en menús del día.
MÁS QUE LUJO, ORIGINALIDAD
Por eso, expertos en gastronomía recomiendan originalidad en el planteamiento de los menús para dejar con la boca abierta y el estómago lleno a familia y amigos durante los ágapes navideños.
Lomo de ciervo con salsa de turrón, galaxia de morrillo de atún rojo sobre círculos cósmicos de nueces o tórtolas muy guisaditas con cebolla.
En estos tiempos en los que la gente no tiene dinero, es "algo feo, casi una obscenidad", hacer una ostentación con la comida. Comer bien no es un privilegio de ricos, sino de gente sensible que sepa elegir bien los alimentos y ponga cariño en su elaboración.
Chipirones encebollados, tórtolas muy guisaditas con cebolla, ensalada de changurro, una ensalada de cardo rojo con aceite
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