La experiencia de manejar el Jaguar XK es inolvidable, es el carro ideal para sentir la emoción de la velocidad en la autopista, la elegancia en la ciudad, la informalidad al descapotarse. Es de esos vehículos que uno compraría a los 30, soltero, para darse un toque de galán y a los 60 ya pensando en el retiro con uno de distinción.
Yo digo que es un vehículo para salir con la pareja, porque las sillas traseras son de adorno y en el baúl no caben las compras del supermercado. No es el carro familiar, es el carro para disfrutar con el ser amado, en un día de primavera o de otoño y si se ve el mar al lado de la carretera mucho mejor. Es un carro para románticos, aventureros y que tengan 90,000 para disfrutarlo.
Este año todos los modelos XK vienen con una selección de motores V8 más poderosos y con un consumo más eficiente que los anteriores, todos los carros vienen con una transmisión automática ZF de seis velocidades que el conductor puede controlar con una paleta en la dirección o con una perilla rotatoria en la consola central similar al del Jaguar ZF.
El sistema de botón para el encendido es estándar. Al entrar al vehículo, el botón de encendido ilumina con una luz roja intermitente muy sutil, y al accionar el encendido la perilla de cambios se levanta de la superficie.
El motor tiene una nueva tecnología V8. Este auto aunque usted no lo crea porque lo ve liviano, pesa 4,674 libras. Los ingenieros enfrentaron el reto de minimizar el peso del motor y aumentaron su desempeño, lo que hace que el XK se sienta más ligero de lo que es.
La nueva tecnología incluye inyección directa, la variable y el de las válvulas
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