La ingesta y uso adecuado de las grasas, permitirá que sus niveles de colesterol estén controlados.
No todas las grasas son dañinas, sí, existen algunas que lo son, que estimulan los problemas cardiacos y el cáncer, entre otras enfermedades, pero también hay buenas.
Los aceites benévolos ayudan a bajar los niveles de colesterol malo y a incrementar los de colesterol bueno, además reducen la inflamación de las arterias y proveen al organismo de antioxidantes.
La mayoría de las personas los utilizan sin saber cómo sacarles el mejor provecho, por ejemplo, cuáles para aderezar o cuáles no deben de calentarse, sin darse cuenta transforman un aceite bueno en malo.
DESHÁGASE DE LOS DAÑINOS
Existen ciertas grasas altamente nocivas que es mejor evitar, y otras que se utilizan para preparaciones específicas.
> Aceites mixtos. La mayoría de los aceites vegetales son una mezcla de varios, no siempre identificados, que se extraen mediante la utilización de químicos.
> Aceites viejos. Casi todos tienen una vida útil limitada, por lo general, entre nueve meses y un año. Identifique su aroma, si ya no es fresco es mejor renovarlo.
> Mantecas vegetales. Por lo general, están hechas con aceites parcialmente hidrogenados y son altos en grasas trans, algo considerado dañino para la salud.
> Extraídos químicamente. Estos aceites son peligrosos para el organismo, es mejor escoger los prensados en frío.
> Aceites poliinsaturados. Aquí entra el de maíz y el de soya, entre otros. Estos no son de los más dañinos, pero contienen Omega 6, el cual se consume de más en las dietas regulares. Lo mejor es ingerirlo con moderación o buscar otras opciones.
UTILICE LOS BUENOS
Los mejores aceites son aquellos que se denominan monoinsaturados, los cuales benefician al corazón y aportan otros nutrientes como ácidos oleicos y Omega 3.
El punto aquí es que si no sabe cómo
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