Aunque muy diferentes, Leonardo da Vinci, Erasmo de Rotterdam, Lawrence de Arabia o Sarah Bernhardt comparten tres características: su genialidad, haber pasado a la Historia y... ser bastardos, una condición que, hay quienes piensan, les espoleó para sacar lo mejor de sí mismos.
Nacer fuera del matrimonio fue durante siglos un estigma, una deshonra que condicionaba a la víctima de por vida. Liberarse de esa losa requería de mucha tenacidad, fuerza de voluntad y genialidad. Rasgos que poseían a raudales el irrepetible Leonardo da Vinci, el humanista y filósofo Erasmo de Rotterdam; el arqueólogo, militar y aventurero Lawrence de Arabia; y la gran actriz Sarah Bernhardt.
Y que también atesoraban el médico y matemático renacentista Gerolamo Cardano; el gran autor italiano del Renacimiento Bocaccio; el poeta del surrealismo Guillaume Apollinaire; el escritor Alejandro Dumas hijo; el químico y compositor ruso Aleksandr Borodin y Jean D' Alambert, el matemático, filósofo y artífice, junto a Diderot, de la Enciclopedia francesa.
No son los únicos nacidos de relaciones extramatrimoniales o adúlteras, legitimados o no, que dejaron huella por méritos propios, pero sí son los diez personajes en cuyas vidas ha profundizado la escritora y periodista María José Casado para componer el libro "Bastardos ilustres".
Estos diez personajes elegidos por la autora eran muy diferentes entre sí, tanto en carácter, orígenes y profesiones, pero todos tenían un coeficiente intelectual por encima del promedio y tuvieron la fortuna de poder estudiar o, en el caso de Sarah Bernhardt, desarrollar su vocación teatral.
Otro detalle: De los diez, solo cuatro se casaron y de ellos solo uno, Dumas hijo, tuvo una vida familiar más o menos normal, lo que lleva a algunos a lanzar la hipótesis de que las circunstancias de sus nacimientos condicionaron su estabilidad emocional.
DA VINCI, ILEGÍTIMO
Y DESHEREDADO
Aunque Leonardo da Vinci (1452-1519) creció con su familia paterna,
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