Chanclas y zapatos abiertos toman el relevo al calzado de invierno. La protección de botas, medias o calcetines se esfuma con el buen tiempo y su ausencia favorece la aparición de las grietas. Una buena hidratación de los pies es, según los expertos, la solución contra este tipo de heridas.
Su origen puede estar tanto en la sequedad de la piel como en el exceso de humedad, dependiendo de la zona del pie en la que se den. La causa principal de las grietas que aparecen en el talón suele ser la deshidratación de la piel, que se agrava principalmente en la época estival con el uso de calzado abierto.
La piel genera un PH ácido y cuando pierde ese PH, se seca. La piel al secarse se agrieta y las grietas se van abriendo.
Si no se elimina esa piel seca, la grieta no se vuelve a unir. Por lo tanto, es necesario hidratar y exfoliar la zona para que esa grieta vuelva a cerrarse.
Pero, además de las heridas que aparecen en los talones, también pueden surgir grietas en los espacios que quedan entre los dedos de los pies. Sin embargo, este tipo de grietas tienen unas causas muy diferentes.
EXCESO DE HUMEDAD
Al contrario de aquellas que aparecen en el talón, las grietas de los espacios interdigitales están originadas por un exceso de humedad.
La humedad mantenida en el espacio interdigital produce una maceración de la piel, que se detecta con la aparición de una piel blanquecina y reblandecida. Esta piel macerada es más susceptible de romperse debido a que ha perdido las propiedades de elasticidad y resistencia de la piel normal.
El mantenimiento de la humedad en estas zonas agrava el proceso y las grietas suelen empezar a aparecer justo en la raíz de los dedos, en la zona de unión del dedo con
...