Mejorar la atención, enriquecer el vocabulario y mejorar la ortografía, son algunos de los beneficios que el hábito de lectura, además del entretenimiento, traerán consigo.
En los últimos cinco años, cerca del 70 por ciento de los adultos que residen en los Estados Unidos no ha entrado a una librería... las estadísticas indican también que un 58 por ciento de la población adulta en el país dejó de leer libros al terminar la secundaria.
El hábito de la lectura se encuentra en vías de extinción; sin embargo, para muchos sigue estando en el listado de los propósitos anuales, junto a “bajar de peso” o “dejar de fumar”, ¿por qué?
Seguramente es porque leer un buen libro puede ser altamente gratificante, enseña cosas que están más allá del diario vivir, invita a crear personajes que nos envuelven en historias inimaginables, u orienta sobre temas relacionados con la calidad de vida propia y de quienes nos rodean.
Además, leer enriquece el vocabulario, da variedad a los temas de conversación y mejora la ortografía.
A CULTIVAR EL HÁBITO
No existe edad ni momento para empezar a leer, el hábito lo puede cultivar cuando lo desee.
Algunos consejos que le ayudarán a pasar más allá de la segunda página son:
• Busque un libro atractivo. Si elige una lectura compleja, no se sentirá motivado a seguir. Esta actividad no debe ser una obligación pesada, sino un placer.
• Establezca tiempos. Designe momentos del día para leer. Puede escoger siempre la hora del desayuno o un tiempo antes de dormir. Comience con periodos cortos, de entre 5 y 10 minutos y sea constante día con día.
• Llévelo consigo. No importa a dónde vaya, lleve siempre consigo su libro. Así, si tiene que esperar antes de una cita o visita médica, o si encuentra un momento de descanso, podrá avanzar en
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