Revise algunos puntos básicos para que en la próxima cena formal a la que sea invitado dé una buena impresión mostrándose seguro de conocer las normas de etiqueta en la mesa.
El arte del buen comer no sólo debe tratarse de saber diseñar un buen menú o de tener un paladar exigente y gustos extravagantes. El buen comer debe hacer referencia a comer bien, de la manera correcta, por educación y por cumplir con ciertas normas de etiqueta.
En el contexto de lo cotidiano, de la comida en familia, se puedan pasar por alto algunas de las tantas prohibiciones que se enumeran enseguida, aunque no está por demás practicarlas para crear hábitos.
Sin embargo, en situaciones que requieren mayor formalidad y despliegue de modales, más vale que estas restricciones y protocolos sean una buena tarjeta de presentación.
AL LLEGAR Y AL RETIRARSE
• Preséntese limpio y arreglado.
• Evite usar sombreros o gorras.
• Al sentarse no se deje caer en la silla ni se balancee en ella.
• Un acto de caballerosidad es halar la silla de su compañera o vecina.
• Los hombres deben esperar a que todas las mujeres estén sentadas para también hacerlo.
• Si hay un invitado de honor, debe señalársele su asiento a la cabecera de la mesa o junto a los anfitriones.
• Si debe irse, no es necesario que se entere todo el mundo, pero sí debe enterar a sus anfitriones. No lo entretenga media hora en la puerta.
HORA DE COMER
• Espere para empezar a comer una vez que su anfitrión lo haya hecho o hasta que lo indique diciendo: “Buen provecho”.
• No se agache para comer. Lleve sus alimentos a la boca, no al revés. Tampoco abra la boca con anticipación, sino hasta que el alimento llegue a su boca.
• Cuando quede poca
...