Dolores de espalda, gripe, migrañas… cuando aparecen estas dolencias se suele recurrir a un analgésico sin tener en cuenta cuál es el más adecuado y qué dosis es la indicada para aliviar el dolor. Antes de cualquier cosa, ¡consulte a un profesional!
Analgésicos, sí, pero sin incurrir en la automedicación irresponsable e inadecuada. Siempre con el asesoramiento del médico o farmacéutico, y respetando escrupulosamente las recomendaciones y prescripciones de los facultativos.
Así podría sintetizarse el mensaje clave del doctor Jesús Honorato, médico y director de Farmacología de la Clínica Universitaria de Navarra en el norte de España (CUN), quien advierte que "el secreto de la seguridad y la eficacia de los medicamentos para el dolor está en administrar las dosis recomendadas para cada caso concreto".
Uno de los dolores más frecuentes en la gente es el dolor de cabeza. “Para evitar este tipo de molestias lo fundamental es conocer qué analgésicos podemos tomar en nuestro caso y qué dosis es la más indicada en cada caso”, explica Honorato.
Según el facultativo de la CUN, “no es necesario recurrir a analgésicos demasiado fuertes o tomar una dosis mayor a la recomendada, sino que en la mayoría de los casos es suficiente con tomar un analgésico simple, como puede ser una aspirina, para aliviar estos tipos de dolor”.
DOSIS, LA JUSTA:
NI ESCASA, NI DEMASIADA
“Las principales causas del mal uso de los analgésicos son el desconocimiento o los consejos inadecuados por parte de conocidos, ya sean amigos, familiares o compañeros de trabajo que no se dan cuenta de la importancia que tiene administrar correctamente los fármacos”, afirma el doctor Honorato.
Los errores en la dosificación analgésica -señala el doctor- suelen ser “por defecto, cuando el paciente toma una dosis menor a la indicada con lo cual el medicamento no produce el efecto deseado, o por exceso,
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