Pequeño. Muy pequeño. Incluso demasiado pequeño para el estándar estadounidense. Y aún así espacioso, donde caben dos personas a la perfección en su interior, incluso si son altas, y donde meter la compra de la semana no supone ningún problema.
El nuevo Passion Coupé de Smart no será uno de los carros que más se verá por las carreteras de la Bahía de Tampa y, sin embargo, uno debería preguntarse si no vale la pena tener este auto. Analicémoslo bien. La mayoría de las veces, uno viaja solo en su carro: para ir al trabajo, a comprar, etc. De modo que ¿para qué necesitamos tanto espacio? Además pasamos 18 horas y media a la semana en ellos, con el gasto en gasolina que ello supone. De modo que ¿para qué necesitamos un carro que consuma más y que, a la vez, contamine más?
El Passion Coupé consigue hacer 33 millas por galón en ciudad y 41 en autopista, con lo que el gasto anual sería de $1,792, basado en 15,000 millas al año a 3,75 dólares el galón de gasolina. Lo que es más: su rendimiento ambiental es fantástico. En el puntaje de calentamiento global consigue 9 de 10 como vehículo más limpio. En el de niebla tóxica, 5 de 10, el promedio de los autos nuevos.
Y todavía no ha acabado lo bueno del nuevo Smart. Es un carro muy divertido de manejar. Es sencillo y, para ser un auto tan pequeño, su aceleración impresiona. El punto bajo, sin embargo, lo encontramos en su cambio de marchas. El que manejamos era automático y pateaba cada vez que cambiaba de marcha, lo cual hacía la conducción incómoda.
Por cuanto a su interior es sencillo, típico estilo europeo, moderno y funcional. Pero lo que más preocupa a quienes se plantean comprar un Smart es su seguridad,
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