Con un centenar de monumentos y esculturas de personajes célebres, el Paseo de la Reforma es "un libro abierto" sobre la historia de México. De esa forma describe el sociólogo Carlos Martínez Assad la vía neurálgica de la capital mexicana, que reúne, entre otros símbolos, la estampa en piedra y otros materiales de 98 personalidades que han marcado la historia del país norteamericano.
En esta avenida se encuentran representados "héroes de la independencia, líderes revolucionarios, guerrilleros, representantes del período de la Reforma, religiosos, historiadores, e incluso políticos", dijo a LA GUÍA Martínez Assad, quien publicó el libro "La patria en el Paseo de la Reforma".
Según el experto, el Ángel de la Independencia es el monumento más importante de esa emblemática vía que cuenta entre sus rostros con el del emperador precolombino Cuauhtémoc y el del descubridor de América, Cristóbal Colón.
"La metáfora de La victoria alada sobresale, porque es el ángel de la historia que se proyecta sobre toda la avenida", puntualizó.
Y aunque el monumento no se encuentra en el centro de Reforma, a lo largo de los años se ha convertido en un símbolo de identidad y punto de celebración.
DE LA ÉPOCA DEL
EMPERADOR MAXIMILIANO
Los mexicanos lo mismo asisten a los pies de ese monumento para gritar "¡Viva México!" en la noche del 15 de septiembre, día de la Independencia, como para festejar un triunfo de la selección nacional.
Como muestra de su trascendencia en la vida capitalina, en los últimos cuatro meses se invirtieron 40 millones de pesos (3,6 millones de dólares) para su restauración, que incluyó un baño de oro a "La victoria alada" que corona la columna.
La avenida comenzó a construirse a mediados del siglo XIX, en la época del emperador Maximiliano de Habsburgo, quien tenía la idea de conectar el castillo de Chapultepec, la antigua residencia imperial, con el
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