tenían esclavos, algo que no sorprendía a nadie hasta que se produjo una reacción dentro del clero, que condenó la cruel agresión al pueblo indígena y luchó por la abolición", confirma Nebiolo.
También la desaparición de Colón siembra numerosos interrogantes porque al parecer murió arruinado, solo y con las costumbres propias de cualquier indigente. Su cuerpo fue descarnado tras su fallecimiento, quitando toda la carne de unos huesos que han pululado por medio mundo: Valladolid, Sevilla, Santo Domingo, La Habana y, de nuevo, Sevilla.
"La historia es un manojo de mentiras llena de fábulas y fantasías que nos enseña los infortunios y errores de la América, pero que es elocuente para los que saben leerla", dijo una vez Simón Bolívar. Una lección que no hay que olvidar a la hora de analizar cualquier libro sobre el Descubrimiento y que demuestra que los vencedores fueron de nuevo los narradores del conflicto.
El autor de "Mataré a Cristóbal Colón" muestra una exquisita forma de acercarse al pasado con la clara intención de contar su propia historia, basada en una investigación llevada a cabo en librerías, anticuarios y archivos reales. Se trata, en definitiva, de una de las mejores maneras de llevar a cabo una correcta transmisión de los hechos.