pesticidas y, debido a que se crían en jaulas, contienen más grasas que el salmón salvaje.
> Ostras crudas: A pesar de sus altos niveles de zinc, la contaminación del mar hace que sus daños sobrepasen a sus beneficios. Éstas son el principal filtro de los ecosistemas en los que se encuentran, por lo que comerlas significa comer todas las toxinas que ellas consumen.
> Camarones de granja: En algunos lugares se utilizan grandes cantidades de antibióticos y químicos para su crianza.