y pescados. Los alimentos a cocinar de esta manera deben quedar sumergidos por completo en el líquido, que puede ser agua, agua sazonada con hierbas y especias, leche, caldo, vino u otro líquido. Éste puede ser luego usado para crear una salsa.
VAPORIZADO O AL VAPOR
> Cocinar comida al vapor –colocar los alimentos en un contenedor con agua de manera que el líquido no toque la comida–, es de los métodos de cocción más saludables: mantiene el color y los sabores naturales, así como las vitaminas y minerales. Sólo es cuestión de que el agua no esté en contacto con la comida. Los vapores se encargarán de cocinar vegetales y pescados, que son los más recomendables para este método.
> Al agua se le pueden agregar hierbas, especias o caldos para un sabor adicional. En pocos minutos los vegetales están tiernos y listos para comerse. El pescado tarda más, de 5 a 10 minutos, o hasta que se deshaga de forma fácil con ayuda de un tenedor. Incluso el líquido se puede usar para preparar caldo o salsa.
ESTOFADO O GUISADO
> Éste es un proceso lento genial para suavizar cortes duros de carnes. Se requiere dorar la carne por todos los lados, usando muy poco aceite vegetal. Luego se pasa a sazonar, agregar una pequeña cantidad de líquido, de 1/4 a 1/2 taza, cubrir la sartén y cocinar a fuego lento.
SALTEADO
> Proveniente de la cocina francesa –sautée significa “saltar”–, este método requiere de muy poco o nulo uso de aceite. Consiste en cocinar los alimentos de manera rápida y sobre una fuente de calor alta. Es vital que la comida se mantenga en movimiento para cocinarse y evitar que se pegue y se queme. Funciona muy bien para todo tipo
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