Para alcanzar el éxito y la felicidad, al popular lema de "ver para creer" conviene sustituirlo por el de "creer para crear". Es lo que proponen algunos terapeutas, según los cuales podemos vivir una existencia plena y sin límites, si aprovechamos el poder creativo de nuestra imaginación.
Al igual que confiamos en que a cada latido y respiración le seguirá otro, hemos de confiar en que el Universo que mueve los átomos y galaxias nos dará los recursos para afrontar los retos y adversidades que nos presenta la existencia.
Para construir nuestro propio milagro personal, es decir aquello que para cada uno de nosotros representa la felicidad y la realización personal, hemos de bucear en nosotros mismos.
“Todo es posible”. Repita varias veces esta idea amiga, que le facilitará y alegrará la vida, y poco a poco comprobará cómo se van disolviendo los patrones limitadores que proliferan como malas hierbas mentales dentro de sus más íntimas creencias.
Mañana mismo puede despertar y sentir que algo muy sutil ha dado la vuelta a su vida. También es posible que durante el día que tiene por delante suceda algo que cambie su aventura vital y le abra posibilidades insospechadas.
Puede ocurrir que ante un hecho sin aparente importancia se abra su corazón y broten sentimientos de expansión que borren antiguas fronteras. Hasta lo más insólito puede suceder. Hay algo muy profundo, conectado con el Universo, que atiende nuestras peticiones y las apoya.
Es lo que propone el terapeuta transpersonal, Raúl Vincenzo Giglio, profesor de yoga y meditación, para quien “los milagros existen y están a nuestro alcance: sólo hace falta usar el poder creativo de nuestra imaginación para mejorar nuestra vida, aumentar el bienestar y ayudar a afrontar los problemas”.